Innovaciones en la tecnología de baterías de iones de litio extensibles
Alta flexibilidad y durabilidad
Un equipo de la Universidad de Nanjing (China) ha desarrollado una batería de iones de litio extensible que mantiene una alta eficiencia tras 70 ciclos de carga y puede estirarse hasta 5000%. Esta innovación responde a la creciente demanda de baterías en electrónica extensible, garantizando flexibilidad y durabilidad. Los monitores de salud portátiles y otros dispositivos electrónicos flexibles requieren estas características deformables.
Avances estructurales
Cuando pensamos en baterías, no solemos pensar en ellas como flexibles. Sin embargo, para que los dispositivos electrónicos extensibles funcionen eficazmente, también deben ser flexibles y estirables. La mayoría de los intentos de crear este tipo de baterías han implicado doblar piezas rígidas para darles formas extensibles o usar tejidos conductores. Pero para una batería verdaderamente extensible, cada componente (los electrodos que recogen la carga y la capa intermedia de electrolito que la equilibra) debe ser elástico.
Proceso de fabricación
Para fabricar los electrodos de una batería completamente elástica, el equipo aplicó una fina película de pasta conductora con nanocables de plata, negro de carbono y materiales a base de litio sobre una superficie plana. Posteriormente, añadieron una capa de polidimetilsiloxano (PDMS), un material flexible de uso frecuente en lentes de contacto. Sobre esta capa, añadieron sales de litio, un líquido de alta conductividad e ingredientes para formar un polímero elástico. Bajo exposición a la luz, estos componentes se unieron para crear una robusta capa de caucho que podía estirarse hasta 5000% de su longitud original y conducir iones de litio. El conjunto completo se selló con otra película de electrodo y se protegió con una capa exterior.
Comparación de rendimiento
La nueva batería extensible de estado sólido superó significativamente el rendimiento de los diseños tradicionales con electrolitos líquidos. Mostró un aumento de seis veces en la capacidad de carga promedio durante la carga rápida y mantuvo una capacidad estable durante 67 ciclos de carga y descarga. En otros prototipos con electrodos sólidos, el electrolito de polímero se mantuvo estable durante 1000 ciclos, con una disminución de capacidad de tan solo 1% en los primeros 30 ciclos, en comparación con una disminución de 16% en las baterías de electrolito líquido.





