Un robot es una máquina que realiza tareas automáticamente. Puede aceptar órdenes humanas, ejecutar programas predefinidos o actuar según principios establecidos por la inteligencia artificial. Según la clasificación de la Federación Internacional de Robótica (FIRB), los robots se dividen generalmente en industriales y de servicio.
Los robots de servicio se refieren a equipos que se utilizan en la producción no industrial, tienen un modo de trabajo semiautónomo o totalmente autónomo y pueden proporcionar servicios beneficiosos a los humanos en un entorno no estructurado.
En comparación con los robots industriales, los robots de servicio están más cerca del consumidor final, por lo que su cartera de clientes es más amplia. Esta cercanía con el consumidor final les otorga las características de bienes de consumo duraderos, como productos electrónicos y electrodomésticos. Actualmente, los robots de servicio se utilizan principalmente en tareas de mantenimiento, reparación, transporte, limpieza, seguridad, rescate, monitorización, etc., con una amplia gama de aplicaciones.




